Treinta y cinco otoños después del primer aliento, finalmente creo haber comprendido cual es mi lugar en el pañuelo. A pesar de anhelos y carencias, a pesar de dolorosos apeos, necesarios tal vez o por cobardía  quizás...el tiempo siempre ofrece la respuesta...
 Flores marchitas quedaron atrás y revivieron una primavera diferente, en un mundo paralelo..en un paraioso inalcanzable. Pero a pesar de todo, mi mundo también me gusta, en mi paraiso siempre es primavera y las flores brotan por todas partes haciendo del camino una estampa maravillosa.
 Así pués, he llegado a la conclusión de que mi lugar realmente soy yo y alli donde yo esté, e intentaré esforzarme para dar mi mejor versión en todo momento, como dice mi angelito (aranea) no debo bajar la guardia, solo así comenzaré a ver los resultados.
 Me aguarda una senda oscura pero llevo los candiles que me habéis regalado para alumbrarla, haré buen uso de ellos.







                                                  

No hay comentarios:

Publicar un comentario