Tu no sabes nada


 Soy el grito de mi silencio.
 Soy la parálisis de mi moviento.
 Soy la locura de mi conciencia.
 Soy las lágrimas de mi sonrisa.
 Soy la derrota de mis victorias.
 Soy la debilidad de mi fuerza.
 Soy la torpeza de mi habilidad.
 Soy la sumisión de mi rebeldía.
 Soy el rencor de mi perdón.
 Soy el olvido de mis recuerdos.
 Soy el insomnio de mis sueños.
 Soy la estupidez de mi inteligencia.
 Soy el obstáculo de mis carreras.
 Soy el defecto de mi virtud.
 Soy la imprudencia de mi constancia.
 Soy la desidia de mi inquietud.

 Que sabes tu de mi vida, de mis miedos, de mi soledad.
 Que sabes tu de mis dudas, de mis llantos, de mi realidad.

Es absurdo tratar de retener algo o alguien, la primera equivocación es pensar que nos pertenecen. Como vamos a ser propietarios de algo si nisiquiera somos dueños de nuestras vidas. Tan pronto estamos hoy aqui, como mañana nos reclama la llamada de la naturaleza y nos lleva para siempre a un lugar llamado olvido, donde ya da igual lo que fuimos o tuvimos. Por eso no importa cuan fuerte trates de custodiar algo que ya decidio marchar. Si debe estar a tu lado lo estará tarde o temprano, sinó, seguira su camino al igual que tu seguirás el tuyo. Y yo me pregunto....el tiempo es el olvido?, o es el miedo al olvido lo que nos hace perder tiempo.


sentimientos


 

Sin mas, los colores que llenaban de vida mis días se tiñen de gris y el camino vuelve a darme una lección. Cada vez que bajo la guardia, el lobo resulta herido. Sin rumbo. Sin sentidos....tal vez sea ya hora de asumir su destino, no quiero mas cicatrices en el alma, mas pinturas tristes en mi cuerpo....tal vez sea ya el momento de aletargar la persona y dejar que el animal guie mis pasos.
 Por otro lado me da miedo...miedo a perder lo que tengo, bueno o lo que tuve y quizás ya perdí, miedo a pensar que nunca lo tuve. No se, tal vez sea el momento de dejar de pensar....

suspiros

 El tiempo que tarda una hoja marchita en tocar el suelo al caer de un árbol caduco es un suspiro, la frontera que separa un paisaje que alberga vida y color, y una habitación donde pasea la Parca blandiendo su guadaña es un suspiro, la extraña sensación de dejar escapar una sonrisa después de haber derramado alguna lágrima es un suspiro, las imágenes que pilotan a velocidad de vértigo por un circuito cerrado al público son un suspiro, el legado que dejamos en un mundo condenado a la autodestrucción es un suspiro.
La diferencia que hay entre bondad y malicia, amor y odio es un suspiro.
El ayuno de palabras somete de nuevo a examen a mi muñeca derecha. Como siempre, la desinformación es mi enemiga y la paciencia mi arma, el amor es mi pecado y la soledad mi penitencia, la constancia sera mi empresa y el sacrificio mi cántico, la humildad mi filosofía y el camino mi recompensa.

Corre

El cerebro pasado de vueltas, alcanza una temperatura que hace malavares en la frontera de la bullicion. Por momentos la idea de destrozar todo alrededor alumbra los impulsos y ciega la razón mientras se ata unos cordones. No pienses, no mires atrás, sólo corre, corre hasta que no veas un punto más alto y encuentra la paz, La paz que sólo allí encontrarás.
Tras la oscura cortina, una corona rota pide ayuda en silencio. La conquista de su reino deja a sus fieles sin castillo, a su pueblo sin tierra pero, reacios a la retirada, transitando sigilosos entre tinieblas, perciben las señales de humo de la gran olla a presión. Siempre dispuestos a emprender el desafío. Acostumbrados a lidiar con imperios no importa cuán grande sea el enemigo.
Mientras tanto, en tierras de un clan lejano, con todas las cartas sobre la mesa, se acuerda un pacto vinculante. El aroma es familiar pero todo es nuevo, es hora de alejarse sin huir del pasado que aún arde en el glaciar.