Esta noche habla la rabia, la decepción, la evidencia, la traición,
Esta noche habla el orgullo herido el corazón roto, hablan ojos sordos y oidos ciegos,
Esta noche habla el lobo domesticado, el alma perdida, el náufrago, el poeta sin pluma,
Esta noche habla el ángel de la guarda, el amigo incondicional,

Mañana............mañana hablo yo.






Acostumbrado a lidiar en la cuerda floja y escalar a lo mas alto de la locura, llegué hasta la luna y me tiré de cabeza. Esquivando agujeros negros y cargando el bulto de polvo de estrellas aterrizo preparado para encajar el peor veredicto envuelto en una toga.
 Como disparos de silencio, el eco de los ángeles alcanzan mi mente expandiéndose por cada  recoveco haciéndome sentir arropado. Libre de miedos la sentencia adopta una posición satisfactoria, factible para la ofensa perpetrada.
 Las teorias elucubradas ya no tienen importáncia. De nuevo una estrella me alumbra entre tinieblas e indica una salida, un nuevo punto de partida.
 Mi lucha con los fantasmas del pasado debe llegar a su fin, sinónimos de vidas antagónicas. Tal vez debiera ir a un taller a pedir prestada alguna herramienta que me ayude en la victoria
 ¿Justicia o suerte?, ¿corazón o mente?, ¿casualidad o coincidencia?
 Un día y trescientos kilómetros separan la linea cruzada en tan solo unos minutos y escasos metros cuadrados. Haciendo gala de la paciencia con la que predica, el cerebro se mantiene sereno y firme, mientras que las vísceras laten desordenadas augurando una desconocida penitencia, un castigo a una vida de pecados que promete no quedarán impunes. El paraiso se pierde de vista tras enormes piedras que bloquean su paso, siempre hay cabida para alguna mas y, aún sabiendo que caeran lentamente, agarro mi pequeña maceta y un cortafríos para darles forma a mi antojo, sin perder el tiempo en intentar eliminarlas del recorrido, únicamente cambiando la percepción para que su carga no sea tan incómoda. Esta vez la compañía no podría ser más acertada y la mano de obra se multiplica haciendo menos pesado el esfuerzo.
Esperanza y optimismo ocuparán los asientos posteriores, espero que a la vuelta...justicia nos acompañe.
 Treinta y cinco otoños después del primer aliento, finalmente creo haber comprendido cual es mi lugar en el pañuelo. A pesar de anhelos y carencias, a pesar de dolorosos apeos, necesarios tal vez o por cobardía  quizás...el tiempo siempre ofrece la respuesta...
 Flores marchitas quedaron atrás y revivieron una primavera diferente, en un mundo paralelo..en un paraioso inalcanzable. Pero a pesar de todo, mi mundo también me gusta, en mi paraiso siempre es primavera y las flores brotan por todas partes haciendo del camino una estampa maravillosa.
 Así pués, he llegado a la conclusión de que mi lugar realmente soy yo y alli donde yo esté, e intentaré esforzarme para dar mi mejor versión en todo momento, como dice mi angelito (aranea) no debo bajar la guardia, solo así comenzaré a ver los resultados.
 Me aguarda una senda oscura pero llevo los candiles que me habéis regalado para alumbrarla, haré buen uso de ellos.







                                                  

Paraisos...

 El arriado vuelo de los pájaros anuncia el llanto de los ángeles cuando la maza dicta sentencia, el silencio corta el aire y el miedo lo enfría por momentos, la llama de una vela insinúa un desamor enamorado que no deja huecos para flechas y aletarga el sentimiento en el profundo refugio de lo prohibido, incontroláblemente deseado al igual que todo lo prohibido. El desgaste vital por la erosiva mala gestión de cualidades origina un estado de sitio, donde la guardia que debiera proteger el camino se alía con el invasor que escapó de su exilio.
 El vacío se rellena con recuerdos desordenados que le ganan la partida al olvido.
 A veces, olvido que intento olvidarte, y te vuelvo a recordar. entonces me acuerdo del olvido y vuelvo a intentarte olvidar.
 La eterna condena de un pecado que expiró dejando una estela de piedras tan pesadas como el pecado en si mismo. Los aullidos ensordecedores que produce la implosión  se declaran mudos ante la validez del fallo. Que así sea si a de serlo, sinó... que sea como debe ser.
Las constantes e imprecisas pedaleadas hacia la salvación pasan por alto el paisaje, a veces de unos tonos verdes y azul intensos, grises y opacos en en otras ocasiones. Mas paisajes vividos y menos paraísos perseguidos.
 Viajes que se repiten sin causa ni forma a lugares donde un día busqué respuestas y tan solo enigmas encontré. Aquí estoy, en la misma ciudad que nueve meses atrás barrió los pedazos de un sueño roto, en el mismo banco que agitó entonces amor, ilusión, ira y decepción, sirviéndolos en un cocktail que tomé mas tarde en compañía de los míos, contemplando la misma escena que deja caer su protagonismo bajo el enorme letrero de "La Herida Británica" que cubre su falda con lonas para saltar al cielo y trenes de fantasía....si tan siquiera imaginara que estoy tan cerca.......
 Aunque distintos sean los motivos de mi visita la ya proclamada "mi ciudad tabú" similares son los sentimientos que me rondan. No vuelvo a casa tranquilo, aunque si es cierto que no duele como entonces aún jugándome algo mas que ilusiones en esta ocasión.
 Pronto volveré a recorrer tus calles, con un futuro incierto pero con paso firme y cabeza erguida, desafiante al destino que hilé con mis actos.
 De mientras vuelvo a buscar cobijo en mi Santuario, junto a mi caja de felicidad y mil piezas de cartón me recluyo del exterior que llega cargado de recuerdos. Cuando el tiempo y la distancia no ejecutan la tarea encomendada mi mundo me procura paz.
 ¿Cuando los ojos del pasado dejarán de ser la mirada del futuro?