Aturdido por mi naufragio, desnudo mis sentimientos bajo la tempestuosa noche, los martillazos de Thor ensordecen mis oidos poco después de que los lanzamientos de Zeus dejen a ciegas mis retinas, mi piel encaja cada una de las miles de gotas que rebotan en ella cual busto de una plaza cualquiera.
Vuelvo a tener la sensación de no saber muy bien que papel ocupo en esta pelicula, pero a diferencia de otras veces mi mente es paciente y evalúa los movimientos con frialdad y anticipación, como un jugador de ajedrez, que contempla multitud de variantes antes de ejecutar cualquier movimiento. Estudio mis movimientos y analizo minuciosamente pros y contras de cada uno de ellos, así suelo tener mi charlatana distraida pero, aún teniendo grandes planes para mi futuro y estando completamente seguro de que mi peón alcanzará finalmente el campo contrario no dejan de existir dias grises, dias como hoy en los que ninguna acuarela puede dar vida a la abstracta pintura que decora mi corazón.
Bien podría enrocarme y poner bajo protección el motor de mi complejo ser, pero estaría atentando contra mi estrategia remarcada por defecto, así que cargo en mi mochila las piezas derrocadas y sigo escalando sin linea de vida, el cuerpo pronto se habitua al peso de la carga que por otro lado proporciona fortaleza y conocimiento convirtiendome en un jugador cada vez mas experimentado, preparado para abrirse paso entre los siguientes niveles de dificultad.
Estoy preparado.....
despertares
Alejándome por un momento de la realidad y acercándome un poco más al poeta que mora en mi interior, escribo mi prosa en pro de un futuro cercano, sabiendo que jamás le perteneceré a nadie como un día le pertenecí a alguien, sabiendo que mis pasos borrarán las huellas y que esos borrones serán mi camino, sabiendo que de las semillas con las que me obsequió el árbol que pereció en un jardín brotarán miles de sueños que se alimentarán de constancia, la misma constancia que iluminará un objetivo común con mi hada, que me acompaña desde su reino del nunca jamás, juntos recorreremos el mundo ataviados únicamente con nuestros trajes ilustrados a carboncillo y acuarelas, esparciendo unos polvos mágicos que nos permitan ser nómadas en un mundo que al parecer se desmorona tras nuestros pasos, congelaremos el tiempo en la ciudad del gran reloj que resultará ser un artefacto que nos trasportará a la tierra de las rubias, mas "con" que "sin"..
Suscribirse a:
Entradas (Atom)