Aturdido por mi naufragio, desnudo mis sentimientos bajo la tempestuosa noche, los martillazos de Thor ensordecen mis oidos poco después de que los lanzamientos de Zeus dejen a ciegas mis retinas, mi piel encaja cada una de las miles de gotas que rebotan en ella cual busto de una plaza cualquiera.
Vuelvo a tener la sensación de no saber muy bien que papel ocupo en esta pelicula, pero a diferencia de otras veces mi mente es paciente y evalúa los movimientos con frialdad y anticipación, como un jugador de ajedrez, que contempla multitud de variantes antes de ejecutar cualquier movimiento. Estudio mis movimientos y analizo minuciosamente pros y contras de cada uno de ellos, así suelo tener mi charlatana distraida pero, aún teniendo grandes planes para mi futuro y estando completamente seguro de que mi peón alcanzará finalmente el campo contrario no dejan de existir dias grises, dias como hoy en los que ninguna acuarela puede dar vida a la abstracta pintura que decora mi corazón.
Bien podría enrocarme y poner bajo protección el motor de mi complejo ser, pero estaría atentando contra mi estrategia remarcada por defecto, así que cargo en mi mochila las piezas derrocadas y sigo escalando sin linea de vida, el cuerpo pronto se habitua al peso de la carga que por otro lado proporciona fortaleza y conocimiento convirtiendome en un jugador cada vez mas experimentado, preparado para abrirse paso entre los siguientes niveles de dificultad.
Estoy preparado.....
No hay comentarios:
Publicar un comentario