Viajes que se repiten sin causa ni forma a lugares donde un día busqué respuestas y tan solo enigmas encontré. Aquí estoy, en la misma ciudad que nueve meses atrás barrió los pedazos de un sueño roto, en el mismo banco que agitó entonces amor, ilusión, ira y decepción, sirviéndolos en un cocktail que tomé mas tarde en compañía de los míos, contemplando la misma escena que deja caer su protagonismo bajo el enorme letrero de "La Herida Británica" que cubre su falda con lonas para saltar al cielo y trenes de fantasía....si tan siquiera imaginara que estoy tan cerca.......
Aunque distintos sean los motivos de mi visita la ya proclamada "mi ciudad tabú" similares son los sentimientos que me rondan. No vuelvo a casa tranquilo, aunque si es cierto que no duele como entonces aún jugándome algo mas que ilusiones en esta ocasión.
Pronto volveré a recorrer tus calles, con un futuro incierto pero con paso firme y cabeza erguida, desafiante al destino que hilé con mis actos.
De mientras vuelvo a buscar cobijo en mi Santuario, junto a mi caja de felicidad y mil piezas de cartón me recluyo del exterior que llega cargado de recuerdos. Cuando el tiempo y la distancia no ejecutan la tarea encomendada mi mundo me procura paz.
¿Cuando los ojos del pasado dejarán de ser la mirada del futuro?
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