Un día cualquiera
Otra noche de insomnio, mi sangre ya lleva una carga considerable de cafeína, temprano me visto y salgo de casa de mi hermana, después de acabar un par de gestiones llego a casa y...comienza la fiesta, despierto a mi madre y a mi tío con mi cachondeo habitual, hablamos un rato de los problemas en el trabajo de mi madre y le doy un poco de caña a su autoestima, es lo opuesto de mi en ese aspecto, esa parte de mi ADN la heredé de mi padre...bueno arreglado ya el país después de unas cuantas piernas rotas, alguna caja de ahorros en quiebra y mas de mil políticos en la cárcel cojo mi mochila y el MP3 y me voy al gimnasio. Cuando entreno desconecto tanto con la música que a veces reacciono y estoy bailando o cantando, entonces levanto la mirada y alguien me observa, las chicas de las cintas, los chavales de las bicis, los supercachas que se miden el diametro de sus venas frente el espejo con cara de, que hace el zumbado ese!!!...que gracia, ni tan solo sospechan que en una micromilésima de segundo mis garras de adamantium les harían a ñicos...mi mente asimila esto mientras vuelvo a agachar la cabeza y a concentrarme en lo mio, seguramente no tarde mucho en volver a bailar...pero que pasa?, es que soy el único que se lo pasa bien o que?...soy yo el loco o son ellos?...no sé, esta tarde le preguntaré a mi psiquiatra.
Vuelvo a casa, mi tio me espera para la siguiente misión, cogemos una caja que pesa 3'5 toneladas y..."propera parada correos", llamada de mi tía indicando los últimos detalles del envío. A mitad de cuesta mi tío...
- La dirección???
-AAAHHHH!!!!...ME CAGO EN TUS MUELASSSSSSSSS!!!!!!!
Spring cuesta arriba, cuando abro la puerta de casa la sonrisa de mi madre sosteniendo en la mano el papel donde estaba anotada la dirección hace que se me escape una sonrisa a mi también.
Llegamos a nuestro destino casi sin darnos cuenta...
-Pero esto que eeeeeeeee?????...esto es correos o el paro?, mi número es el 265 y la pantalla refleja el 232, nos da tiempo a ir a la papelería que hay justo delante donde amablemente la chica empaqueta nuestro bulto. Casi hermético le digo, la chica sonríe.
Volvemos...241, esto se parece más a la seguridad social por cierto, está aqui cerca, aprovecho y pido hora con el especialista. De camino un café, como el alcohólico que necesita su copa de anís.
Para el 20 de Julio dice...esto si es la seguridad social, es posible que antes de la visita haya acabado arrancándome yo mismo algún órgano.
Cuando vuelvo junto a mi tío queda poco ya para que nos toque, misión superada.
De vuelta a casa nos las ingeniamos para que el camino sea más largo de lo impuéstamente lógico, me gusta escucharlo, me cuenta historias de cuando era joven y estaba en discotecas de Barcelona de "jefe de seguridad"...que máquina, me hubiera gustado que nuestras épocas coincidiesen.
A mitad de la cuesta de casa su respiración se escucha por encima de su voz pero se le nota contento y me gusta.
Me llaman loco...por que como piedras y pellizco cristales???...que sabrá la gente lo que es estar loco por ti....te acuerdas princesa???....forever....
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