Contemplo la mañana desde su débil nacimiento, los primero rayos de sol acarician mi cuerpo destemplado, los pájaros anuncian un nuevo día, un gran día, el día en que comienzo en serio el camino que me llevará a uno de mis sueños que a su vez, me conducirá a otros, irremediablemente el camino es duro pero no tengo miedo, estoy preparado.

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