Hay momentos en los que te encuentras en "pause", no vas "ni pa'lante ni pa'trás", atrapado. enganchado como una vieja cinta de cassette, entonces se podía hacer un "corta y pega" con celo aunque, la mayoría de veces, con todo el dolor de tu corazón, ya que era tu cinta preferida, era necesario lanzarla a la papelera del olvido, mirándolo bien, puede que la culpa de que se rompiera fuera escucharla una y otra vez. (Yo creo que los que patentaron la cinta de cassette fueron los dueños de la fabrica de boligrafos BIC, tenían el orificio donde encajaban los cabezales perfecto para introducir la herramienta de oficina y, sus pequeños dientes coincidían magistralmente con la forma exagonal del boligrafo, proporcionando así un método rudimentario de rebobinado)
 En estas ocasiones, uno a veces no es consciente de que tiene que tirar la cinta y necesita otros puntos de vista para comprender que esa cinta guardada, con el tiempo lo único que aportará será un desorden en cualquier cajón de tu hogar y finalmente su destino será el evidente no sin antes volver a tener el pensamiento de que aquella cinta era tu preferida.

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