El compás de las olas apacigua la turbia marejada de recuerdos mientras la bufanda hoy de tonos pastel procura la paz que el animal necesita. Las alas del ángel caído se cierran protegiendo el caldero del averno donde hierve el alma.
Que bello el camino sabiendo de la libertad que lo transita.
Que bello el dolor sabiendo de las curas de un parchís.
Que bella la luna sabiendo de la aventura del amanecer.
By Lobo
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